¿Qué es el «Fast-Fashion»?

Durante los últimos años hemos podido comprobar que los precios de la ropa se han reducido enormemente, por lo que ahora podemos comprar más prendas y de manera más frecuente.

Esta caída en los precios se debe al esfuerzo de las marcas textiles de reducir los costes de producción en una carrera por ofrecer a sus clientes los precios más competitivos. Así, empresas como ZARA, H&M o Primark han ganado enormes cuotas de mercado respecto a sus competidores, con un increíble incremento en sus beneficios. No cabe duda de que es una estrategia comercial eficaz y exitosa para las grandes multinacionales pero, ¿en qué consiste realmente y qué consecuencias tiene para el usuario?

 

Pero primero, ¿qué es el “fast fashion”?

Las grandes empresas textiles conciben las prendas de ropa que compramos como artículos o productos de bajo coste (low-cost). Al contrario que una estrategia que persigue el aumento de la calidad de los productos, el «fast fashion» reduce la calidad y la durabilidad de las prendas, haciendo que sean más baratas y accesibles para el público.

 

Mientras que hace unos años sólo existían dos colecciones de moda al año (verano e invierno), hoy en día vemos que cada vez hay una mayor rotación de colecciones en nuestras tiendas favoritas. Casi cada semana, las tiendas de ropa renuevan sus escaparates, ofreciendo productos nuevos y liquidando los anteriores con grandes rebajas durante todo el año.

 

Este modelo de negocio tiene unas consecuencias devastadoras no sólo para el medio ambiente y la justicia social, sino también para el usuario aunque muchas veces no seamos conscientes de ello. La obsesión de estas empresas por reducir los costes de fabricación han llevado a externalizar la producción a países del tercer mundo, donde las condiciones laborales y los salarios son mucho más precarios.

El concepto de moda desechable produce ropa de bajo coste, por lo que los materiales con los que están hechos también lo son. La mayoría de las prendas que usamos hoy en día tienen un alto contenido de productos tóxicos que son muy perjudiciales para la salud de nuestra piel y nuestro sistema respiratorio. De hecho, son los responsables en muchos casos del incremento de los problemas de asma, alergia, bronquitis, dermatitis, etc.

 

Debido a la baja calidad de los productos y lo rápido que pasan de moda, nuestra ropa se deteriora con mucha rapidez. Tras apenas tres o cuatro lavados, el color se pierde y los dibujos desaparecen, por lo que enseguida acaban en el fondo del armario o directamente en la basura y nos obliga a volver a las tiendas para comprar más ropa. Los materiales derivados del plástico como la licra o el poliéster terminan en nuestros mares y océanos en forma de fibras sintéticas casi microscópicas, contaminando de manera irreversible nuestro planeta y toda la vida que la habita.

En un principio puede parecer que es una buena noticia que los precios de la ropa hayan bajado tanto en los últimos años, haciendo que la moda sea más accesible y barata para todos.
Pero lo cierto es que el coste de la industria textil es mucho mayor de lo que reflejan los precios de la ropa que compramos. Las grandes multinacionales de la moda no van a asumir estos costes hasta que las leyes y los gobiernos les obliguen a ello pero mientras, es el planeta, las futuras generaciones y todos los usuarios los que vamos a asumir estos costes de un modo u otro.

 

En nayTree® ofrecemos alternativas sostenibles al ciudadano de a pie, apostando por un comercio más justo y ofreciendo productos fabricados con materiales orgánicos o reciclados, sin renunciar al diseño y a precios asequibles.

Ayúdanos a combatir los efectos negativos de la industria de la moda, exige a las empresas que sean más responsables y éticas, compra sólo productos fabricados de manera sostenible y ecológica!!

 

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